Llanto

Esta tira la escribí después de algo que pasó en mi época de estudiante. Estabamos caminando con un compañero por la ciudad, durante las primeras horas de la noche, y en las escaleras de una iglesia había una chica llorando. Como dos buenos nerdos nos acercamos para preguntarle qué le pasaba. Al vernos la chica dijo "Nada, nada", con cara de espanto. Con el mismo movimiento con que levantó la cabeza, se puso de pie y salió corriendo.

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